El domingo es un día que inspira abatimiento en mí. Todo lo relacionado con el domingo me desanima, las series tales como Aida o las cosas típicas del domingo. Simplemente no las puedo disfrutar, y es que, para un holgazán como yo, el domingo significa el fin del descanso. Es el precursos del lunes, y junto a éste, del trabajo, el estudio y las clases.
La gente me suele aconsejar que disfrute del domingo sin pensar en el lunes. Eso en verano es relativamente fácil, puesto que el domingo es como otro día cualquiera, pero en pleno mes de enero, con los exámenes a un paso, las clases y demás, no puedo evitar agobiarme.
Yo soy del tipo “a ultima hora” y es aquí cuando me decido a hacerlo todo. Cuando no me queda alternativa si quiero seguir adelante. Ésto hace que al malestar del domingo, tenga que sumar las tareas de la casa, los deberes y trabajos, el estudiar para exámenes, el organizar las cosas de la semana…
Por otro lado, el día en el que estoy más animado es el jueves, y ahora más que nunca (ya que no tengo clase los viernes). Un antiguo profesor de inglés llamado Alexis solía decir “Por fin jueves” ya que sus clases eran de lunes a jueves, algo que ya incidía en mí de forma positiva para animarme ya que siempre he considerado el viernes parte del fin de semana. Ésto es porque, aunque haya clases por la mañana, la tarde del viernes es más larga que la de cualquier otro día entre semana, puesto que el sábado los estudiantes no madrugamos, lo que me ayudaba a que las clases del viernes se pasaran ligeritas.
Por otro lado, ha coincidido que en la tarde de los jueves practicaba algún deporte, algo que me anima y me motiva sobremanera. En cierto modo soy como Naruto, me encanta entrenar. Me encanta ver como mi cuerpo y mis habilidades mejoran poco a poco con el esfuerzo, por no decir lo relajado que se queda uno cuando llega hecho polvo a casa con una única preocupación en mente, dormir.
Para terminar os dejaré dos canciones, una que me motiva y otra que me relaja, espero que comenteis diciendo qué os parecen.
Motivante.
Relajante.
