En mi oído, el roce del aire enrarecido en tu interior es gran deleite,
cada sonido impulsado por tu lengua, se torna beso en mi mente.
Hace crecer mi adoración por tu existencia, me hace quererte.
Sé de sobra que toda palabra es vana en mi boca, por ser mi boca.
Que toda sinceridad que nazca en mí, será para tí vana y vacía,
mas antes de ver zarpar tu pelo, impulsado por el viento que lo toca,
he de decirte que la belleza de tu rostro es pura en sí. Pura poesía.
