El jueves de la semana pasada tuve la oportunidad de presenciar la maniobra de entrar con un barco al varadero de Bonanza. Fue una experiencia curiosa el remontar parte del Guadalquivir en el barquito, pues para mí, que aún habiendo hecho muchas millas de viaje, las he hecho todas en la misma playa, el Rodeito de Marbella.
Empezamos el día temprano, habíamos quedado a las siete de la mañana en el Puerto deportivo de El Puerto de Santa María, donde iniciaríamos la travesía para llevar el barco a su destino. Nada más salir del canal de entrada a la bahía de Cádiz el motor empezó a dar problemas. El agua de refrigeración tenía un escape, por lo que el motor se recalentaba y no podíamos alcanzar la velocidad necesaria para llegar al varadero a la hora estipulada.
En ese momento se nos planteó un dilema, intentar forzar un poco el motor, con el peligro de explotar en mil pedazos y morir de una forma espantosa, o salir al día siguiente. Nosotros los de náutica somos chicos sensatos y, como es lógico, proseguimos el camino.
La hora acordada eran las 11 de la mañana, hora a la que se preveía que la marea sería más alta y cesarían ligeramente las corrientes. Debido al fallo del motor tuvimos que posponer la entrada a las 2 de la tarde.
Una vez llegamos allí, fondeamos el buque cerca del varadero para esperar a la hora acordada. Cuando llegó el momento, bajaron el carro, procedimos a acoplar el buque al carro para remolcarlo a tierra y desembarcamos.
En el mismo dique estaba también el Ocean Wind, la goleta de la Universidad de Cádiz, es un hermoso barco con un lujoso interior que espero poder disfrutar antes de terminar la carrera. Una vez terminamos de ver el Ocean Wind volvimos a casa.
Os dejo ahora parte del fotoreportaje que realizó el Secretario de la Facultad de Ciencias Naúticas y que ha tenido el detalle de cederme.
La espera.

La varada paso a paso.

El Ocean Wind.

Foto de grupo antes de marcharnos.

