Aunque hace tiempo que llevo planteándome escribir este artículo, Macro se me ha adelantado escribiendo ligeramente acerca de las cuestiones que surgen sobre uno mismo en éste artículo.
Yo quería hablar sobre este tema porque desde hace tiempo me abordan diariamente, e incluso varias veces al día ciertas cuestiones sobre mi vida, mi forma de ser, mis relaciones, mi futuro, etc. Al fin y al cabo distintas cuestiones que vienen a plantear una misma cosa ¿Quién soy?
Hace tiempo hablé de cómo se forma una persona, planteando si un individuo se hace o si, por otro lado, lo hacen las circuntancias. Por este tiempo, mis crisis de identidad ya se producían a menudo. Y aunque quiera creer que soy una persona fuerte, optimista y con buena autoestima, cada día la balanza oscila más.
Aunque la pregunta que sintetiza todo lo expuesto anteriormente sería “¿Quién soy?” más bien va encaminada a un futuro, más o menos próximo, por lo que podría ser mejor el cuestionarse “¿Soy como quiero ser?”, lo que acarrea un interrogante más “¿Cómo quiero ser?” y esta vez, no es tan fácil obtener una respuesta.
Para aclarar un poco mis ideas, comienzo buscando respuestas a las preguntas de forma inversa a como lo he planteado. Primero intento saber cómo quiero ser, como me gustaría vivir, y qué personas me gustaría tener a mi lado. En este momento se presentan ante mí grandes metas. Llegar a ser capitán de la Marina Mercante, y ya que estamos, uno medianamente bueno; vivir un tiempo en el extranjero, tener la capacidad de hacer muchos y grandes viajes, etc.
Es en este instante cuando me doy cuenta de que tengo muchos pajaritos en la cabeza, que debería intentar no ahogarme en mis propias aspiraciones que según agrupo parecen más y más imposibles. Me planteo pues un futuro más cercano, puesto que algo tan distante es muy difícil de determinar.
Me gustaría terminar mi carrera en los años previstos, disfrutar de una beca ERASMUS, no malgastar mis años de universidad (esos que dicen que son los mejores, incluso aquellas personas que no la han pisado), y es aquí cuando me surje una contradicción: ¿Debo vivir tranquilamente, sacar la carrera de forma decente y disfrutar o debo cumplir con mis expectativas, ser ambicioso y llegar lo más lejos posible?
Es algo difícil de contestar porque, en realidad, ambas tienen un futuro claramente distinto. En la primera parte de dicha pregunta hablo de vivir la juventud de forma relativamente irresponsable, tal y como hacen muchos jóvenes. Trabajar lo justo para mis lujos, vivir con mis padres y no preocuparme de lo que pueda pasar, que la vida hay que vivirla cuando se es joven.
Por otro lado, me gustaría que mi tiempo de ocio pudiera invertirse en viajes, una vida cómoda… Me gustaría llegar a ser alguien en la vida, estar orgulloso de mi trabajo. Poder presumirle a los nietos, como aquel que dice.
Entre estas preguntas y supuestas respuestas (donde para cada pregunta hay más de mil) va pasando los días, y con ellos los años.
Llegando ya a tercero de carrera y aún como al principio pienso que lo mejor es dejar que todo ocurra, trabajando sin excederme y divirtiéndome lo posible para no faltar a “mis deberes”, intentando no pensar que los planes que deje de trazar podrán pasarme factura algún día.

Iba a ponerte mi forma de ver el tema, pero lo has resumido bastante bien en tu conclusión.
Pienso que no debes plantearte metas a tan largo plazo. Céntrate en este año de la carrera. Esfuérzate e intenta alcanzar todo lo que puedas, siempre, repito, siempre queda tiempo para la juerga.
No puedes saber cómo va a acabar la cosa exactamente, pero puedes encaminarla a un destino aproximado. Deja que las cosas pasen como tengan que pasar y seguro que al final, si de verdad lo deseas, conseguirás lo que te propones (a no se que sea una quimera).
Tampoco te rayes demasiado con el “¿Quién quiero ser?”. No quieras ser nadie que realmente no eres, quien está a tu lado lo está por la persona que eres, no por la que te gustaría ser. Ni tampoco pretendas ser perfecto ni ideal, porque eso es imposible y además no mola nada
Un abrazo, feo!
Al menos, te lo tomes de una manera u otra, estas “trabajando” para poder hacer lo que realmente deseas
A mi me pasa igual que a ti pero mi angustia es mayor porque, acabe como acabe, me lo tome como me lo tome, nunca voy a poder realizar mis “sueños”
Muy bonito y reflexivo el post!
!¿Qué será de mi?!, ¡¿Qué será de mi?!, gritaba, entre sollozo y sollozo se escuchaba a un ritmo casi acompasado el impacto del látigo contra su espalda ensangrentada.
En serio.
¿Realmente crees que puedes elegir? Quizás lo que serás en un futuro tú ya lo has elegido sin siquiera saberlo, es el destino (ojo a la variable que acabo de introducir a tu ecuación, totalmente lostie), lo único que debes hacer es procurar no salirte del camino que tu mismo escribiste. Porque si esto no fuera así, qué sentido tendría la frase: “El tiempo pone a cada uno en su sitio.”
Saludos peloncho!